El civil no es una sola materia, son cuatro conflictos distintos
Cuando hablamos de "derecho civil" en la práctica del día a día del despacho, casi siempre nos referimos a uno de cuatro escenarios: una herencia que hay que repartir, un alquiler que se ha torcido, una comunidad de propietarios en conflicto, o una deuda que alguien se niega a pagar. Son asuntos distintos entre sí, pero comparten algo: antes de que le representemos, le decimos con números si el procedimiento le compensa. No todos los casos merecen ir a juicio, y decírselo con claridad forma parte del servicio.
Herencias: repartir sin romper la familia
Las herencias suelen complicarse no por el patrimonio en sí, sino por lo que representa entre hermanos que llevan años sin hablarse de otra cosa. Nuestro primer trabajo es técnico (comprobar el testamento o la sucesión legal, valorar el caudal hereditario, calcular legítimas), pero el segundo, casi siempre, es buscar un reparto que todos puedan aceptar sin llegar a los tribunales. Cuando eso no es posible, planteamos la partición judicial con la documentación ya ordenada desde el principio.
Un caso real, sin nombres
Hace un tiempo llevamos el reparto de una herencia entre tres hermanos, donde uno de ellos había convivido con el fallecido y reclamaba haber sufragado gastos que los otros dos desconocían. En lugar de ir directamente a un procedimiento contencioso, propusimos una reunión conjunta con toda la documentación de gastos sobre la mesa. Se cerró en dos meses, con un acuerdo que evitó años de pleito entre hermanos.
Arrendamientos: de la reclamación de rentas al desahucio
Ya sea usted propietario o inquilino, los conflictos de arrendamiento suelen girar en torno a tres cuestiones: impago de rentas, estado de la vivienda al finalizar el contrato, y duración o renovación del alquiler. Si es propietario y su inquilino no paga, el procedimiento de desahucio por falta de pago permite reclamar simultáneamente el desalojo y las cantidades adeudadas: es una de las vías civiles más rápidas cuando el requerimiento inicial está bien hecho. Si es inquilino, revisamos si la reclamación que le hacen es ajustada a derecho antes de que pague o acepte nada.
Comunidades de propietarios
Derramas, morosos, obras no autorizadas, actas mal redactadas: las comunidades de propietarios generan más litigios de los que parece. Revisamos si los acuerdos de junta se aprobaron con el quórum que exige la Ley de Propiedad Horizontal según el tipo de decisión, y representamos tanto a comunidades que reclaman a un moroso como a propietarios que consideran que un acuerdo se aprobó de forma irregular.
Reclamaciones de cantidad
Antes de reclamar una deuda por vía judicial, hay una pregunta que casi nadie se hace: ¿esta persona o empresa tiene con qué pagar? Reclamar a alguien insolvente es tiempo y dinero perdido, por muy justa que sea la deuda. En la primera consulta valoramos la cuantía, la solvencia previsible de quien debe pagar y el coste del procedimiento, para que decida con esa información delante, no a ciegas.
"En civil, la pregunta que más veces hacemos no es '¿tiene usted razón?', sino '¿merece la pena que la reclame?'. Son preguntas distintas, y confundirlas sale caro." — Fernando Casado, socio
Testamentos: el trámite que evita la mitad de nuestros casos de herencias
Buena parte de los conflictos hereditarios que llevamos empiezan exactamente igual: no había testamento, o el que había era antiguo y no reflejaba la situación familiar actual. Hacer testamento, tenga o no un gran patrimonio, es la forma más sencilla de evitar que la ley decida por usted cómo se reparte lo que ha construido, y de proteger a quien realmente quiere proteger (una pareja de hecho, un hijo con necesidades especiales, una persona que le ha cuidado sin ser familiar directo). Revisamos y actualizamos testamentos igual que gestionamos herencias ya abiertas: es más barato prevenir que litigar, aquí también.
Vicios ocultos en la compraventa de una vivienda
Si tras comprar una vivienda aparece un defecto que no era visible ni se le informó (humedades estructurales, instalaciones que no cumplen normativa, cargas no declaradas), puede tratarse de un vicio oculto que da derecho a exigir responsabilidad al vendedor: rebaja del precio, reparación o incluso la resolución de la compraventa según la gravedad. El plazo para reclamar es corto, así que si acaba de detectar un problema de este tipo en una vivienda recién comprada, no lo deje para más adelante.
Comunidades de propietarios: morosos y derramas, con más detalle
Cuando un propietario no paga las cuotas comunitarias, la comunidad puede reclamar la deuda por vía judicial (normalmente mediante un procedimiento monitorio, más ágil que un declarativo ordinario) e incluso limitar el uso de elementos comunes no esenciales en determinados casos. Si es usted quien no está de acuerdo con una derrama o un acuerdo de junta, el plazo para impugnarlo ante los tribunales es de tres meses desde su adopción, y solo cabe si no votó a favor o si no fue debidamente convocado. Pasado ese plazo, el acuerdo es firme aunque le pareciera irregular.
Conflictos de vecindad: servidumbres, medianería y lindes
No todos los conflictos entre propietarios pasan por una comunidad formalmente constituida. Servidumbres de paso, medianería de un muro compartido, luces y vistas hacia una finca colindante, o un lindero mal definido entre dos parcelas: son conflictos habituales entre vecinos que, bien gestionados desde el principio con un requerimiento formal y, si hace falta, un informe técnico o pericial, se resuelven sin necesidad de que la relación de vecindad se rompa para siempre. Cuando el desacuerdo persiste, valoramos si conviene una acción declarativa de servidumbre, una acción negatoria, o directamente una reclamación por los daños causados.
Productos y servicios defectuosos: reclamaciones de consumo
Un electrodoméstico que no funciona desde el primer día, una reforma mal ejecutada, un servicio contratado que no se prestó como se pactó: cuando el vendedor o el profesional no responde ante una reclamación directa, cabe acudir a la vía civil para exigir la reparación, la sustitución, la rebaja del precio o la resolución del contrato con devolución del importe, según la gravedad del incumplimiento. Antes de plantear la demanda, agotamos siempre la vía de la reclamación directa y, si corresponde, el arbitraje de consumo, porque suele ser más rápido y menos costoso que un procedimiento judicial completo.
Qué hacemos en la primera consulta
- Escuchamos el conflicto completo y la documentación disponible.
- Valoramos si hay margen de acuerdo antes de plantear la vía judicial.
- Le damos una estimación realista de coste, plazo y probabilidad de éxito.
- Si decide seguir, actuamos con los plazos de prescripción y caducidad ya controlados.